Experto En Diabetes


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domingo, 4 de octubre de 2015

El alcohol produce Diabetes



¿Influye el consumo de alcohol en la aparición de la diabetes?

El consumo excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes, ya que puede llegar a producir una inflamación crónica del páncreas, lo que podría conducir a una lesión permanente y a un deterioro de su capacidad para segregar insulina.

Los pacientes diabéticos pueden tomar bebidas alcohólicas, pero con moderación. El consumo moderado de alcohol se define como dos bebidas diarias para los hombres y una para las mujeres. Una bebida corresponde a un vaso de vino de 150 mL, una cerveza de 330 mL o una copa de 40 mL de licor de 40º de alcohol.

De todas formas, hay que tener en cuenta que las calorías que proporciona el alcohol (7 kcal/g) se acumulan directamente en forma de grasa y que, aunque su consumo sea moderado, hacerlo en ayunas puede provocar hipoglucemia.

Fundamentos científicos

El consumo enólico de riesgo (definido en la mayoría de los estudios epidemiológicos como >80 g o cuatro consumiciones diarias para varones y >40 g o dos consumiciones diarias para mujeres) puede producir toxicidad en múltiples aparatos y sistemas del organismo.

Sobre el páncreas puede producir pancreatitis crónica, que suele implicar déficit en su actividad exocrina, generando esteatorrea y malnutrición, así como en su actividad endocrina, produciendo diabetes mellitus secundaria, por insulinopenia.

Por otra parte, el alcohol tiene un aporte calórico significativo (unas 7 kcal/g) que puede favorecer la aparición de sobrepeso, con sus consecuencias sobre el metabolismo de los hidratos de carbono, y tiene también un papel directo en la producción de hipertrigliceridemia.


Algunos estudios han sugerido que el consumo moderado de alcohol (1-2 consumiciones diarias en varones y 1 en mujeres) podría tener efectos beneficiosos al reducir el riesgo cardiovascular, por lo que, si forma parte de los hábitos del paciente y no hay otra contraindicación, puede permitirse, sin prescribirse de forma activa.

Alcohol y Diabetes



¿Cuándo es peligroso el alcohol para la persona con diabetes?

El alcohol puede provocar hipoglucemia, por lo que si un paciente está en tratamiento con insulina o con dosis altas de medicamentos hipoglucemiantes orales, debe contemplarse ese riesgo, además de que podría enmascarar los síntomas de la hipoglucemia.

La tendencia a la hipoglucemia puede prolongarse hasta 4-6 horas después de haber bebido alcohol.

El alcohol está contraindicado también en individuos con mal control glucémico y en diabéticos con hiperlipemias, puesto que puede aumentar los niveles de triglicéridos en sangre, tanto en ayunas como posprandiales.

Fundamentos científicos

El alcohol inhibe la producción hepática de glucosa, que es la principal fuente de ésta cuando no estamos en fase postabsortiva. El alcohol, además, atenúa la respuesta betadrenérgica a la hipoglucemia, anulando los síntomas iniciales (temblor, sudoración, etc.).

Por todo ello, el consumo de alcohol, en los pacientes con diabetes mellitus en tratamiento con insulina, puede favorecer la aparición de hipoglucemias y hacer que éstas sean más graves por no haber sido percibidas al principio. La educación sanitaria del paciente sobre los efectos del alcohol en las concentraciones de glucosa en la sangre es un elemento clave para prevenir la hipoglucemia inducida por el alcohol.

Por otra parte, el alcohol tiene un aporte calórico significativo (unas 7 kcal/g), que puede favorecer la aparición de sobrepeso, con sus consecuencias sobre el metabolismo de los hidratos de carbono, y ejerce también un papel directo en la producción de hipertrigliceridemia.


Así pues, si el paciente diabético consume alcohol, ha de hacerlo con moderación y conociendo muy bien su respuesta a él.